31/10/06

Pudor

Las mujeres de Schiele son, por definición, impúdicas.

¿Son eróticas? Ciertamente son desvergonzadas, nos muestran sin titubeos, casi por dejadez, sus pubis negros.

Pero detrás de esa pose indiferente, vacía, o de una posible actitud juguetona, se esconde, probablemente, la tristeza, el desamparo. Tratan de ser indecentes, tratan de aparentar naturalidad, pero están pendientes de quien las mira, y les delatan los brazos cruzados ante el pecho, ese modo de ladear la cabeza, de no mirar de frente.


Quizá no les guste sentirse muñecas de trapo, simples cuerpos con medias oscuras. Quizá desearían hablar y pese a que el artista se empeña en indefinir sus pupilas, sus manos parecen querer contarnos una historia.


Si sus rojas bocas musitaran palabras, nos hablarían de Egon y sus manías, de esa fijación en posar desnudas con zapatos, del frío que se trasmite a sus huesos desde el suelo, del hambre a altas horas de la madrugada, de la soledad...



20 Comments:

Blogger Gregorio Luri said...

No estoy de acuerdo. El impúdico es Schiele. Es él quien entromete su mirada morbosa en la intimidad de unas mujeres que nunca están exhibiendo su desnudez. Son mujeres tristes, como si hubiese pasado por ella una estampida de dolor y desengaños. Estas mujeres aneróticas muestran precisamente en su desnudez su desamparo.

¡Qué inmenso, Schiele!

03:48  
Blogger El detective amaestrado said...

A mi consiguen erizarme la piel...

06:02  
Blogger pies diminutos said...

Quizá por ser él mismo impúdico, desea que sus modelos también transmitan esa idea de desvergüenza y descocamiento indiferente.

No olvidemos que él no se introduce en la vida íntima de estas mujeres, él simplemente les pagaba para hacer el posado, de modo que exhibían su desnudez a conciencia y para ganarse la vida (obviando aquellos dibujos en los que tomó como modelo a su esposa). No conocía su interior ni se empeñaba en mostrarlo especialmente, le interesaba el estudio de los cuerpos, de las figuras femeninas. Sin embargo, y sin desearlo, estas muchachas nos dicen algo, imperceptible de un solo vistazo, cierto, pero sus subjetividades están presentes en sus gesto. Y eso Egon no pudo evitarlo.

06:31  
Anonymous paco said...

¿Y qué explicación puede tener esa masculinización de las extremidades que muestran algunas figuras de Schiele? Es lo que más me llama la atención de los cuadros.

Excelente selección, püs.

06:56  
Blogger pies diminutos said...

Las mujeres de Schiele son delgadas y fibrosas, el tratamiento de los músculos es muy importante en la pintura de Egon, pintura con un alto componente de dibujo, como se puede apreciar.

Supongo que la influencia del dibujo hace que Schiele remarque los músculos de sus figuras... es también un poco el sello de su arte, esa fibrosidad de los miembros... no sé si habrá una explicación más allá. Pero me ha gustado saber que es lo que más te llama la atención de estas obras.

Pac, t'estime molt! Besets!

07:16  
Blogger liter-a-tres 3 said...

Son cuerpos deseables, pero que no pertenecen, ni pertenecerán a nadie.
Muy interesantes tus comentarios.

07:30  
Blogger Balcius said...

Cómo nos atrevemos a hablar de impudicia, nosotros, los que miramos cuadros. Cómo nos preguntamos si son eróticas o heréticas.

Si todo arte es erótico por ser arte. Tan erótico como tanático.

Fue lo primero y tal vez lo más importante que Schiele aprendió de su maestro Gustav Klimt: el expectador es también un mirón, y la mirada del artista le transmite la emoción de mirar, no sólo la belleza de aquello mirado.

Y Klimt sí tenía más que sesiones de posado con sus modelos, se nota en sus dibujos de desnudos, donde la intimidad es tan absoluta que mirar resulta a veces incómodo o indiscreto. Pero hemos venido a mirar.

Con Schiele no sucede eso, no hay entrega o actitud erótica, la sensualidad es la propia del cuerpo de un ser sexuado, a veces deliciosamente fragil, pero en todo caso siempre real y sin afectar una pose determinada. Lo que ves es su cuerpo, y él lo pinta, sin ornatos, sin metáforas, la indefensión de la que habláis no es ante ellas mismas (es su cuerpo, ¿por qué tendrían que temerlo?) ni ante el pintor, sino ante nosotros. Ante vosotros, que habláis de impudicia.

Por eso nos resultan tan desnudos sus desnudos, tan abiertamente impactantes, porque nos deja solos ante nuestra mirada sobre un cuerpo con huesos, con el frío de la piel en ese tono que Renoir buscara sin éxito al final de su vida, ese vacío de sus ojos que ni siquiera nos ayudan a mirar. Y el nudo de sus dedos, su presencia de personas, cas tanto como el nudo aun mayor de los dedos de Schiele en sus autorretratos, ellos sí realmente impúdicos, realmente desnudos, en su angustia por ser, por estar, sólamente estar, en un cuadro.

07:37  
Blogger princesadehojalata said...

De Schiele, como de Klimt, me interesan especialmente sus composiciones cuando dibujan más de un cuerpo, convirtiéndolos casi en monstruos de varias cabezas, pero muy sensuales, sin distinguirse dónde acaba uno y dónde empieza otro. Me transmiten una mezcla de caos y protección similar al amor, supongo.
Un abrazo piesdiminutos.

10:30  
Blogger RAIKO said...

Sus atributos desnudos colman los primeros planos y en los segundos quedan sus miradas vacías. Tienen los ojos ausentes, como los maniquís.
Un saludo.

14:23  
Blogger Luis Rivera said...

Voy a estar de acuerdo con Luri y añadiré algo de mi propia cosecha. Un desnudo no es impúdico, es pintura. Del pensamiento del pintor que ve una realidad y la transforma a la mirada del espectador que la interpreta, la impusidia o pasa de uno a otro o nace y muere en cada uno de ellos ante la imagen de una mujer que no es. Schiele nos ofrece lo trágico con mano maestra como pintor, pero con muy escaso amor por el sentido trágico del cuerpo, que amontona o derrumba o mantiene en pie como sostenido por hilos de marionietas. No pinta la vida; son cadáveres. Yo juzgo la mano maestra del autor y compadezco su mirada.

15:05  
Blogger memento said...

Yo me quedo con los desnudos de Klimt, sin duda

15:26  
Blogger Rocío said...

Klimt es único, en eso estamos de acuerdo... pero estos dibujos, influenciados por él en pequeña o gran medida aportan a la pintura esa pequeña ayuda del dibujo, el titubeo en la línea del contorno, que le proporciona un encanto distinto...
Te he dicho alguna vez que me encanta tu blog? :)
Saludos!

15:42  
Blogger Clarice Baricco said...

Vargas Llosa menciona al pintor en el libro "Los cuadernos de don Rigoberto".

Mi jovencita, empiezo a sentir la necesidad de que visites mi casa, la real.

Besos....

15:44  
Blogger Alicia Liddell said...

Pies, usted siempre ve más allá del trazo, del papel, de la composición. ¿Es una mutante con rayos x en la mirada?

02:01  
Anonymous ella y su orgía said...

Estoy totalmente de acuerdo contigo, y qué hermoso lo has contado.

Besos orgiásticos.

06:50  
Blogger la flaca said...

Tienen algo de vouayer las pinturas de Shiele.

Siempre tan interesantes tus post Pies

Un saludo

09:40  
Blogger pies diminutos said...

Muchas gracias a todos por compartir conmigo la pasión por "mirar" y entender el arte!

Y yo, para desnudos femeninos, me quedo con Schiele. De Klimt me gustan otras cosas, pero tiempo al tiempo...

11:54  
Blogger desconvencida said...

Schiele me gusta, pero coincido en que siempre he visto una mirada triste en sus mujeres...

16:30  
Blogger Rain said...

Y en verdad, qué benéfica esta blogósfera, donfe en un cuidado blog como el tuyo, el post y los comentarios interactúan potentemente.

Sí, Schiele es el artista del desnudo.

Esa sensación de desasimiento y a la vez de extraña ternura, se queda en la retina y dentro de uno...


así acontece el acto estético atravesado por los sentimientos.


grandes salutes.

13:12  
Blogger Màs pedante que vos. said...

me encantaron estas imagenes, de algun modo me recordaron algo de Modigliani jejeje siempre me remito a otros artista, pero es que de por si todo el arte se conecta(eso creo)

07:47  

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