7/11/06

"La comida frugal", Pablo Picasso, 1904


Esta pareja flaca, casi demacrada, está sentada a una desolada mesa donde sólo quedan restos de pan y un poco de vino. Aunque sus largos dedos la abrazan tiernamente, el hombre, que parece ser ciego, aparta de la mujer su rostro angustiado, entreabriendo los labios con expresión afligida. Ella apoya la barbilla en una mano, al parecer más resignada y abstraída en sus pensamientos.
Picasso grabó este aguarfuerte al comienzo de su carrera, poco después de volver de su España natal a París, cuando era un artista de veintitrés años que luchaba por abrirse camino en Montmartre. "La comida frugal" revela su atención a la humanidad, y sobre todo, a los pobres y otros marginados sociales. Personajes obscenos y solitarios, a menudo gentes de los circos ambulantes, pueblan sus composiciones en esta época.
Aunque es el segundo aguafuerte de Picasso, "La comida frugal" demuestra un asombroso dominio del medio en la habilidad con que la pura línea capta los matices de la luz y de la forma. El suave residuo de tinta que Picasso dejó en la superficie de la plancha crea sombras evocadoras que contribuyen a la lúgubre atmósfera.

18 Comments:

Anonymous Reyes said...

Hola
Durmiendoamares me recomendó leerte y tenía toda la razón, eres muy buena. Felicidades. R.

08:50  
Blogger pies diminutos said...

Gracias Reyes, y gracias a Paulilla, con la que guardo una de mis preferidas amistades blogueras.

Pásate por aquí cuando gustes, será un placer.

Besos!

09:01  
Blogger Màs pedante que vos. said...

La comida frugal" revela su atención a la humanidad, y sobre todo, a los pobres y otros marginados sociales

No sabia del interes de PP por los mas desprivilegiados socialmente...tengo que averiguar mas.

Com siempre tus reseñas son geniales!

10:04  
Anonymous paco said...

No conocía está faceta en la obra de Picasso, y me ha sorprendido gratamente. Me ha gustado mucho la observación de las sombras que hacen más lúgubre el cuadro. En esto de la pintura, si no me lo dicen, la mayoría de veces no me doy cuenta.

Un bes, püs. T'he enviat un correu electrònic. Mira'l!!

13:00  
Blogger liter-a-tres 3 said...

Me sumo a los elogios dedicados a Picasso, un genio cuyo "asombroso dominio" se reveló absoluto en todas las técnicas, y a ti que escribes de maravilla.

Un placer.

21:20  
Anonymous Vailima said...

Me llama la atención una cosa: la mano extendida y apoyada de él y su mirada perdida hacia otro lado. Como si supiera de antemano que su presencia no es suficiente consuelo.

02:26  
Blogger memento said...

La verdad es que la obra de Picasso es bastante más desconocida de lo que uno pudiera pensar a partir de la fama que tiene su nombre.

02:58  
Blogger Ladyc said...

Gracias por tu visita, paisano. Un beso.
Ladyc.

03:20  
Blogger Ladyc said...

Perdón, paisanA ;-)

03:22  
Anonymous Juan Domingo said...

En ese grabado se percibe ya la prodigiosa habilidad de Picasso como dibujante (y pintor). Interpreta una preocupación por los desvalidos menos afectada o 'teatral' que la mostrada en su cuadro 'Ciencia y caridad', que creo recordar que pintó cuando era sólo un adolescente. Besos.

04:38  
Blogger arqcavm said...

Muy interesante tu blogs....cuando quieras visitar Chile asomate a http://fotosenvalparaiso.blogspot.com/, saludos

06:57  
Blogger Purificación Ávila. said...

Hola, asomo tímidamente mi mirada por tu blog para darte las gracias por entrar y dejarme tus comentarios en el mío.
Mereció la pena echarle el ojeo antes de escribirte, pues tu blog, amiga mía no tiene desperdicio.
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Entre este Picasso y el de otras
épocas tan sólo puedo decir que me encantan sus obras. Pero es penoso que las grandes figuras hayan sido reconocidas siempre en el extranjero antes que en nuestro país.
Me fastidia que los franceses digan que es francés, sería de nacionalidad porque de otra cosa...
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Cuadro sobre el hambre de 1904. Picasso pinta aquí el sufrimiento de su época. Puede pintarse otro cuadro sobre el hambre en 2006 y casi no notaríamos las diferencias. Cien años, y aunque pasen mil, no serán suficientes para que el hombre con su hambre acuciante deje de ser retratado aunque sea con otros medios tecnológicos más sofisticados... Y no perderá vigencia, por desgracia.

Fue un poeta del color y del uso de los matices y sombras para hacernos llegar con toda la intensidad su sufrimiento por las clases bajas.Este cuadro es un claro ejemplo, como bien nos demuestras.
Gracias por exponerlo, yo no lo conocía.
Un beso, bonita. Te sigo.

Puri

09:24  
Blogger El detective amaestrado said...

Tu post y el cuadro que lo inspiró no tienen nada de frugales, más bien todo lo contrario. Alimentan de lo lindo

11:45  
Blogger Clarice Baricco said...

Amo tus ojos, van más allá en cada pintura.

Fascinada cuando te leo.

12:54  
Blogger pies diminutos said...

Muchas gracias a todos,
me encanta ofrecerles pequeñas deconstrucciones de pinturas u otras variedades artísticas.

La próxima, Matisse!

13:23  
Blogger memento said...

Por cierto, casualmente un día antes de que pusieras este post había ilustrado un comentario con un Picasso, eso sí, bien diferente... :-)

14:14  
Blogger Rain said...

Cuánta capacidad expresiva volcó Picasso en este cuadro.
Lecturas varias surgen, contemplando los rostros y las sombras...

sí, esas sombras

contraluz, el tránsito del acontecimiento y lo que permanece...


abraxo, Pies diminutos.

12:52  
Blogger fractal-para-cual said...

Hoy he visto este cuadro al natural, en el Museo Picasso de Barcelona. Es más impactante de lo que suponía. También más oscuro de lo que se aprecia en la imagen.
La desolación se contagia. Y la impotencia del hombre que mira hacia el lado.

Bellísimo cuadro.

Si no recuerdo mal, Picasso dijo que si acercas un espejo a un buen cuadro debería quedar empañado por el aliento. En este caso, bien pudiera suceder.

Me acordé de tu post mientras lo miraba; ahora, al llegar a casa, te escribo mi comentario.

Un abrazo

08:17  

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