8/11/06

"¡Solidaridad con las víctimas del fascismo!"

La historia fue así: Alemania e Italia decidieron ayudar inmediatamente a los militares sublevados. La República se dirigió a Francia en demanda de ayuda. Este país, con un gobierno frentepopulista, igual que el español, pareció en un primer momento dispuesto a ofrecerla, pero rápidamente fue objeto de presiones políticas por parte de Inglaterra hasta el punto de recibir del gobierno inglés un ultimátum: si Francia daba su apoyo a la República Española, Inglaterra se sentiría desligada de los franceses en lo que respecta a los compromisos contraídos por ambos países de mutua ayuda y solidaridad frente a una eventual agresión alemana.

El gobierno conservador inglés era contrario a todo tipo de ayuda y partidario de un acuerdo internacional de no intervención en la guerra española. Desde hacía tiempo, los ingleses se esforzaban por llegar a un acuerdo con Alemania e Italia que evitara lo que ya se preveía como otra Guerra Mundial. La intervención en España supondría para los ingleses: complicaciones internacionales, comprometer las negociaciones con Italia que se hallaban ya avanzadas y apoyar una revolución popular que iba en contra de sus intereses económicos y estratégicos en la península.

Inglaterra patrocinó en la Sociedad de Naciones el Tratado de No Intervención pretendiendo cortar de esta forma la ayuda alemana e italiana sin comprometer las posibilidades de un acuerdo con los países fascistas.

La no intervención fue un tratado en sentido único. Alemania e Italia no lo cumplieron y además obtenían la garantía de que el incumplimiento no sería recíproco, pues Francia e Inglaterra utilizaban con frecuencia el tratado para justificar su neutralidad frente a sus respectivos sindicatos que les exigían una intervención a favor de la República.

La situación de la Unión Soviética era más delicada. No podía desentenderse del conflicto español sin riesgo de perder su prestigio en los medios obreros europeos. Por otro lado, no estaba dispuesta a mantener con su ayuda una revolución dominada por los anarquistas y el ala que el PCE tenía poca influencia, suscitando con ello, además, la desconfianza de las potencias occidentales, cuya ayuda precisaba tanto en el terreno económico como en el estratégico ante la amenaza fascista. Se adhirió al tratado de No Intervención pero tras las violaciones comprobadas de Francia e Italia, decidió ayudar, no a la revolución, sino al gobierno republicano apoyado por el PCE. Con esta decisión lograba: tranquilizar a las democracias occidentales, salvar su prestigio frente al proletariado europeo y reforzar el PCE y convertirlo en eje de la política republicana y, en caso de ganar la guerra, variar la correlación de fuerzas en Europa.

Al gobierno español no le favorecía el Tratado de No Intervención. Toda su propaganda sobre este tema se dirigía a denunciar las violaciones del Tratado y a presentar cada vez más la guerra civil como una guerra clásica de defensa frente a una invasión extranjera. Hasta el último momento, esperó la ayuda de los países democráticos.

Tanto en las zonas de batalla como en las ciudades, surgían imperiosamente las necesidades de abastecimientos que sin duda debían desbordar las posibilidades de los organismos oficiales. La colaboración de organizaciones del tipo Socorro Rojo o Solidaridad Internacional Antifascista, haciendo llamadas constantes a la población para la solidaridad, fue de gran importancia. Se pedía la confección de ropas para el frente, el envío de víveres, ayudara las víctimas, etc.

Los carteles que vemos arriba resultan de los más crudos y escalofriantes de cuantos hubo en la época de la guerra. El primero, además, fue repartido por todos los países de Europa para dar a conocer las barbaridades que aquí se vivieron y que se empeñaban los gobiernos europeos en ignorar.

La imagen de los niños muertos por bombardeos aéreos nos revuelve la conciencia. Se trata de las víctimas más inocentes de la guerra, aquellas que más lástima inspiran, y querían ser un motivo para que algún país se decidiera a intervenir. El hecho de que, en vez de su nombre, luzcan un número, enfatiza más si cabe los horrores de la guerra. Los muertos dejan de tener identidad, son simples cuerpos vacíos de vida. Por otro lado, el autor de los carteles no es ningún iluso, sabe perfectamente que mediante el uso de la fotografía conseguirá impactar más a la masa, pues dota al cartel de mayor realismo y verdad.



Estos otros carteles también tratan el tema de la necesaria solidaridad en tiempos de guerra. Un viejecita con un bebé al brazo, dos seres tremendamente débiles, pueden ser bombardeados en cualquier instante. El dedo índice apela al espectador, “¿consentirás tú esto?”, pidiendo ayuda para evacuar de las urbes más peligrosas a estos ciudadanos indefensos.

El cartel del Socorro Rojo, pide también solidaridad con aquellos que han recibido las consecuencias manos blancas, protegen a unas viudas desamparadas por la pérdida del sustentador de la familia. Era necesario recolectar dinero o alimento para estas mujeres y sus hijos, que sin el cabeza de familia, muerto en el frente, iban a tener serios problemas y dificultades para salir adelante.

(Extracto de mi trabajo "El cartel político: Un grito pegado en la pared" para la asignatura de Lingüística 2005/06, Filología Hispánica, Universitat de València)

20 Comments:

Blogger Salva Pérez said...

Magistral. Bravo.

13:31  
Blogger Paula said...

Impresionante, piececitos

Sigo alucinada contigo

Un abrazo

06:22  
Blogger Salva Pérez said...

A més he de dir-te que em sembla una idea excel·lent que penges part al blog. Així, d'una banda gaudim del treball. D'una altra banda, i atés, entre altres, algun professor que esmentaves l'altre dia, "edites" el text i evites que isca un estudi "molt semblant" amb altre autor.

11:39  
Blogger pazzos said...

Didáctica como siempre. Lo que se recuerda y se aprende con tu página: Arte, Literatura, Historia.
Y siempre tan clarita, clara la idea, clara la exposición y claras las conclusiones.

Si volviera a la Facultad ya sé a quien pedirle los apuntes.

15:39  
Blogger Vigo said...

Quería devolverte una visita que me hiciste hace un par de semanas (voy con el horario de Swaizilandia). Impresionante la fotografía con los niños muertos... me hace acordarme de las fotos que he visto de niños muertos en los actuales conflictos bélicos.
Deberían ser motivo suficiente para gritar bien alto no a las guerras.

PD. Menuda la reunión de blogueros que habéis montado en cloggers (en este caso precisamente poco menuda).

21:24  
Blogger pies diminutos said...

Gracias a todos por vuestras palabras!

Me pareció buena idea daros a conocer los fragmentos más interesantes del trabajo.

Un saludo!

06:50  
Blogger Màs pedante que vos. said...

Esos carteles son buenos, el que me parece que mas cumple su funcion es el de las fotografias es impactante, claro esta que aca en colombia vemos esas imagenes de una forma cotidiana...muy a mi pesar! :(


En realidad no me impactan mucho lo sufrido por europa en el sigo XX, creo que son privilegiados y ante estas imagenes no he sentido ni el mas minimo pesar o algo asi, creo estar solidario con los Africanos, con los centroamericanos(en donde se producen peores cosas que aca en sur america) y algunos casos terrorificos que he oido de la cuasi-europea Rusia

07:49  
Blogger pies diminutos said...

Querido Pedante:
Yo siento el mismo pesar ante las imágenes de desgraciados en Latinoamerica o África que ante las de los judíos del holocausto nazi o estos niños españoles de la Guerra Civil.

Que la España de ahora pertenezca al primer mundo no quita para que sintamos vergüenza y pesar ante las fotografías de inocentes masacrados en la España del 36.

Todo va en el mismo saco, independientemente del grado de desarrollo posterior del país, todo son locuras, muertes, injusticias, todo es condenable por igual. Todo provoca el llanto y nos mueve al grito.

La barbarie es despreciable en cualquier lugar del mundo.

11:12  
Blogger Rain said...

Y son tiempos distintos, los de aquella intromisión fascista en España y las guerras de hoy.
Bárbaras masacres, expoliación y dolor...

Si, Pies diminutos, hay que recordar, porque recordar remueve la Historia y nos confronta con el presente.

Abraxo.

12:59  
Anonymous Luis Rivera said...

Pies Diminutos: quisiera añadir a tu estupendo trabajo síntesis, un hecho que tu mencionas de pasada al hablar de la ayuda de la URRS, como actitud de esta, pero que fué causa de la no intervención.
Aunque en Francia gobernaba un Frente Popular, no así en Inglaterra, ambos gobiernos coincidían en la enorme desconfianza que las revoluciones permanente que se producían en la zona republicana, podían producir en repúblicas burguesas y constitucionales. El miedo al caos y a la anarquía, era muy superior, en esos momentos, al miedo al comunismo. Por poner un ejemplo, en Barcelona, en la zona republicana, de los i9.000 aproximadamente crímenes y asesinatos producidos entre personas de derechas, militares, religiosos, etc., el 70% se produjo en los primemros seis meses de la contienda. Ayudar a la República era colaborar en la instalación de un foco anarquista, revolucionario y victimario en el lugar de la república. Este dato, que poco se comenta, fué uno de los principales problemas de la República y causa real de su incapacidad para encontrar ayudas.
Por otra parte la ayuda de Stalin a la República tenía como precio la instalación del Partido Comunista y sus sistema de terror selectivo. La verdad es que visto desde fuera, este pais espeluznaba por un lado y por otro.

17:48  
Blogger beren said...

Contaba La Pasionaria, que en Inglaterra querían sacar a los perros de la zona republicana para poder "apadrinarlos" e incluso había una asociación de ayuda a los animales de la guerra. Cuando le preguntaron a Dolores Ibarruri por cómo podían sacarlos (a los perros, no a las personas), ella le dijo que no podían, que no quedaban, que se los habían comido.

23:29  
Blogger pies diminutos said...

Luis, gracias por tus matizaciones y por añadir un punto de vista internacional que yo no había explorado demasiado. Es un placer tenerte cerca!

Beren, qué anécdota nos ofreces! Increíble! Desde luego la locura humana llega a límite insospechables... apadrinar perros cuando los niños se morían de inanición... mi profe de Historia del instituto siempre nos contaba que en los campos de refugiados de Francia, las niñas bien francesas iban de vez en cuando a echar a través de las verjas un pedazo de pan por ver como se lo disputaban los españoles desesperados. Es la crueldad del que está por encima.

02:48  
Anonymous Luis Rivera said...

O la piedad, Pies Diminutos. Cuesta imaginar porque lo hacían.
La anécdota de los perros es dificil de creer, aunque de Dolores se puede creer muchas cosas, y que conste que equilibrio mi admiración con mi crítica.

09:55  
Blogger pies diminutos said...

En todo caso, la piedad hacia los animalillos, que yo también la tengo, siempre que antes estén los seres humano.
En fin, si la anécdota es verdad, a mí me "aborrona", que decimos en Valencia, de da repelús, me pone la piel como escarpias... perros y no niños...

02:01  
Blogger beren said...

Lo de que se los comían puede que fuera un recurso hiperbólico de la Pasionaria, lo de la asociación de ayuda a los perros sí es cierto. Dadme unos días y os doy la referencia, que no recuerdo dónde lo ley.
Un saludo

01:42  
Blogger pies diminutos said...

Gracias, Beren!La verdad es que la anécdota me dejo alucinando!

06:33  
Anonymous Pollo said...

"La historia fue así." No estoy de acuerdo con esta afirmación. Resulta pedante y grotesca.
Además, los fascistas no eran los únicos que bombardeaban sobre la población civil. Oviedo, por ejemplo, fue salvajemente bombardeada por aviones republicanos. Pero, claro, esto se oculta.

05:22  
Blogger pies diminutos said...

Hola!
Teniendo en cuenta que el texto tiene un autor concreto en quien puedes o no confiar (yo), el comienzo del texto con esta frase no deja de ser una fórmula retórica para iniciar rápidamente lo que me interesaba contar. Lógicamente, hay tantos modos de contar la Historia como puntos de vista personales, este es el mío y el que tomé de los libros que consulté en su momento. Así que donde digo "La historia fue así", se supone fácilmente que "fue así" para mí y los especialistas consultados. No pretendo sentar cátedra, y como ya digo antes, en su origen, la frase es una mera fórmula retórica para iniciar sin mayores preámbulos mi texto.

Por otro lado, no sé si se ocultarán o no las barbaridades que por su parte hizo el bando rojo. Yo, al menos, las tengo en cuenta en el apartado de mi trabajo dedicado al análisis de los carteles del bando franquista. Si no cuelgo esa parte del trabajo es por razones puramente estéticas. Todos los grandes artistas de la época estaban con los republicanos y la calidad del cartelismo franquista deja mucho que desear.

Un saludo, señor Pollo!

08:10  
Blogger Breo Tosar said...

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03:01  
Anonymous Anónimo said...

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